"La castidad, dice el P. Molinié, es la alegría de ser el bien de Dios. Esta alegría nos inspira la necesidad de ocultarnos para pertenecerle, para que Él sea el único que goce de nosotros; no revelarse a los demás, sino en la medida en que Él mismo nos lo pide. El espíritu de castidad es, pues, el alma del silencio. Toda revelación inútil de nosotros mismos es ya algo impuro"
(Retiro a los dominicos de Monligeon, nº6)
Así es Betania, hogar, hospitalidad, compartir corazón. Las amapolas huelen a Betania, sencillez, transparencia, inocencia, limpieza de corazón. Entra hermana, hermano, aquí puedes encontrar otra Betania, hogar donde Jesús descansa, aquí también puedes encontrar tú las palabras del maestro y las de una amiga, Betania. Para los que buscamos vivir con profundidad, el Dios de los Encuentros nos sale al paso. En este blog podemos encontrar esas palabras nacidas en momentos de lectura silenciosa.
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