viernes, 26 de septiembre de 2025

SANTA TERESA DE LISIEUX

  • Fe

    Se resume en una palabra: ¡el cielo!

    • Sobre esta idea del cielo recaerán sus dudas contra la fe.

    • Durante los 18 últimos meses de su vida, sufrió los asaltos de las voces que le susurraban que después de la muerte no existe nada.

    • La incoherencia de su estado interior: “¡Pero creo en el Ladrón!”

  • Su reacción ante los asaltos de las dudas es altamente aleccionadora para cuantos tengan que pasar por esas mismas dificultades espirituales.

  • Utilizo, una tras otra, cuatro tácticas defensivas:

    • No hacer ninguna concesión a los pensamientos que la asediaban: Vuelvo la espalda a mis adversarios sin dignarme siquiera mirarlos a la cara (C7r)

    • Negarse a entrar en el juego de las insinuaciones y sugerencias que ponían en duda las verdades de la fe.

    • Contraatacar, reafirmando su fe, mediante actos tan frecuentes como necesario: Creo que he hecho más actos de fe de un año a esta parte que durante toda mi vida (C 7r)

    • Abandonarse en Dios. Teresa sabe que la fe, en sí misma es una gracia, y que la ayuda de Dios es indispensable para conservarla en su integridad: “No ceso de decirle a Dios: Dios mío, por favor, líbrame de la desgracia de ser infiel” U:C; 7.8.4).

Lecturas

  • En Historia de un alma escribe: “si no sabía jugar, me gustaba mucho la lectura, y me hubiera pasado la vida leyendo”.

  • Ella misma nos dice: “decir el número de libros que han pasado por mis manos me sería imposible”. 

Los libros que destacan son tres:

  • la Sagrada Escritura (en especial los Evangelios)

  • el Kempis

  • las obras de San Juan de la Cruz

  • Los libros le hacían bien y los recomendaba a los demás de acuerdo a sus necesidades espirituales. Teresa es una verdadera lectora y toma en serio lo que lee, de un excelente gusto literario. 

Lluvia de rosas

  •   Así indica en los últimos meses de su enfermedad las gracias que ella desea obtener y derramar sobre las almas después de su muerte.

  • Posiblemente, lo leyó de San Luís Gonzaga y así se lo expresó a M.Inés y a Ma. del S.Corazón.


Miedos, escrúpulos, enfermedad

Son la referencia lógica de un carácter hipersensible que evoluciona desde la timidez a la audacia más temeraria en su “abandono espiritual”.

Infancia

Nace el 2 de enero de 1873. Debilidad congénita. No tiene una lactancia normal. Tendrá repugnancia a la leche de por vida.

  • La gracia de Navidad, victoria sobre su timidez endógena. 

A la edad de 10 años. Enfermedad sicosomática.  Crisis neurovegetativa, toma de conciencia de su orfandad.Se vuelve introvertida ante la dificultad (=pensar)

9 años. Crisis de neurosis afectiva. Segunda crisis,  por la entrada de Paulina en el Carmelo. La sorpresa rompe sus defensas. Revive conscientemente su orfandad, aguda depresión infantil. Del 25 de marzo al 10 de mayo.  Se apodera de ella la angustia y somatiza la separación afectiva, síntomas de desequilibrio afectivo: temblores, crisis motriz, delirios y alucinaciones. Lo que ella necesitaba era cariño protector. 

Adolescencia y Juventud

Tres periodos:

1. Los escrúpulos: 1888-1894. Miedos de ser infiel a Dios.  Angustia interna durante la enfermedad del padre. Miedos a corregir a las novicias.

  • Primera comunión “crisis de escrúpulos” (12 años) Su conciencia es incapaz de discernir con claridad plena el bien y el mal morales. Sus inquietudes son más de índole sicológica y afectiva que de orden propiamente moral.

  • 13 años. Enfermedad de los escrúpulos. Fue durante el retiro de su segunda comunión.  Es indecible lo que sufrió durante año y medio. Esto fue, al año siguiente de su primera comunión (1885). Niña impresionable. Arrecian los escrúpulos en la víspera de sus confesiones. “extravagantes pensamientos”

  • De postulante: El P.Pichón interviene en 1893, lo que indica que Teresa sigue siendo asaltada por rebrotes de escrúpulos. -gran temor de haber manchado el vestido bautismal-  Los escrúpulos durarán hasta los 21 años. 

  • Extremosa de no ofender en nada a Dios ni a los demás. Su experiencia sirve para guiar a otras almas (carta a Ma Guerin C92)

2. Dilema angustioso que precede a su profesión. Temores de verse aplastada bajo el peso de sus deseos audaces.

3. Angustias de la fe oscura y los miedos que rodean su enfermedad de muerte. No es capaz de describir este infierno de tinieblas oscuras. Concluye: “no quiero escribir más allá, temería blasfemar…tengo miedo de haber dicho demasiado”. Teresa alude a la posibilidad del suicidio doce días antes de morir. Crisis de miedos y llantos, de quejas agudas, desalientos, accesos de impaciencia y enajenación momentáneos. 


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