Destaco de ella:
Su libertad, pues lo primero era su entrega a Dios.
Obró siempre en conciencia.
Fue incomprendida y le acarreó sufrimiento.
Sufrimiento callado ante la incomprensión,
Así es Betania, hogar, hospitalidad, compartir corazón. Las amapolas huelen a Betania, sencillez, transparencia, inocencia, limpieza de corazón. Entra hermana, hermano, aquí puedes encontrar otra Betania, hogar donde Jesús descansa, aquí también puedes encontrar tú las palabras del maestro y las de una amiga, Betania. Para los que buscamos vivir con profundidad, el Dios de los Encuentros nos sale al paso. En este blog podemos encontrar esas palabras nacidas en momentos de lectura silenciosa.
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