1. Reza del modo que consideres mejor; no tengas miedo a probar nuevas formas.
2. Lee la Biblia, especialmente los evangelios, aparte de la oración silenciosa, para mantenerte en contacto con la persona de Jesús.
3. Cada año, lee un libro relacionado con la oración porque te ayudará en tu vida de oración. Si eres una persona activa lee libros escritos por autores monásticos -como Thomas Merton, Teresa de Ávila, Thomas Keating, Juan de la Cruz- pero toma sólo lo que sea apropiado a tu espiritualidad y deja el resto. Lo mismo respecto a libros orientales; no todo lo que hay en ellos es para la gente de occidente, ni viceversa.
4. No abandones completamente los modos tradicionales de orar. Algunos días es sencillamente imposible hacer oración centrante o silenciosa. El Espíritu puede conducirte a la meditación de las Escrituras, o a rezar usando la imaginación y debes ser libre para seguir lo que te dicte el Espíritu.
("Libres para orar, libres para amar". Max Oliva, narcea)
Así es Betania, hogar, hospitalidad, compartir corazón. Las amapolas huelen a Betania, sencillez, transparencia, inocencia, limpieza de corazón. Entra hermana, hermano, aquí puedes encontrar otra Betania, hogar donde Jesús descansa, aquí también puedes encontrar tú las palabras del maestro y las de una amiga, Betania. Para los que buscamos vivir con profundidad, el Dios de los Encuentros nos sale al paso. En este blog podemos encontrar esas palabras nacidas en momentos de lectura silenciosa.
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