Así es Betania, hogar, hospitalidad, compartir corazón. Las amapolas huelen a Betania, sencillez, transparencia, inocencia, limpieza de corazón. Entra hermana, hermano, aquí puedes encontrar otra Betania, hogar donde Jesús descansa, aquí también puedes encontrar tú las palabras del maestro y las de una amiga, Betania. Para los que buscamos vivir con profundidad, el Dios de los Encuentros nos sale al paso. En este blog podemos encontrar esas palabras nacidas en momentos de lectura silenciosa.
martes, 1 de mayo de 2012
La alegría de la conversión
La gran fuerza autodestructora del ser humano, su egoísmo (su idolatría), es la fuerza más profundamente degradante de la sociedad humana como tal. Sólo el amor podrá regenerar a ambos, individuo y sociedad. Descomprimir de nuestros egoísmos toda nuestra capacidad de amar y ponerla en ejercicio y en servicio permanente es nuestra mayor responsabilidad personal a la hora de colaborar con Dios -que no es ni puede ser otra cosa que Amor (1Jn 4,8.16)- en transformar, uno por uno, el corazón humano y erradicar lo inauténtico que sale de él (Mt 15, 18-20). (Ignacio Iglesias s.j.)
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